Como estructura sólida, el hueso puede romperse básicamente por dos mecanismos:

- Por un traumatismo directo:

- La fractura asienta en el lugar del golpe.

- Por un traumatismo indirecto. Por ejemplo:

- Una contracción muscular brusca puede producir una fractura.

- Una caída desde una altura puede provocar una fractura del calcáneo (hueso del talón) por un traumatismo directo pero por transmisión a distancia puede provocar una fractura de la primera vértebra de la región lumbar.

- Una sobrecarga del hueso más allá de sus posibilidades de resistencia puede provocar también una fractura.

Es típica la fractura de un metatarsiano en los atletas (llamada fractura por estrés).